Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto un inédito y complejo disco doble de escombros planetarios alrededor de la enana blanca J1328−1450, una estrella muerta situada a unos 1,600 años luz de la Tierra.

Este hallazgo, publicado en la revista científica Nature Astronomy el 27 de octubre de 2026, rompe con los patrones observados hasta ahora al revelar una estructura de dos anillos gaseosos separados por una brecha vacía.

El sistema ofrece una ventana directa al caótico futuro que le espera a nuestro propio Sistema Solar cuando el Sol agote su combustible.

Detectado mediante el instrumento X-shooter del Very Large Telescope (VLT) de ESO, el sistema mantiene su estabilidad gracias a dos cuerpos supervivientes: un objeto interior del tamaño de un asteroide y otro exterior comparable a Plutón o la Luna.

Se detectaron calcio, oxígeno, magnesio y hierro. El anillo interior destaca por su riqueza en magnesio, del que carece el exterior, sugiriendo distintos orígenes o capas de un cuerpo desintegrado.

El futuro del Sistema Solar

El fenómeno anticipa el destino final de nuestro sistema estelar cuando el Sol se convierta en gigante roja en unos 5,000 millones de años, destruyendo los planetas interiores. Los restos supervivientes podrían reorganizarse en estructuras similares a J1328−1450.