Un jubilado estadounidense de 82 años estuvo al borde de la muerte tras desarrollar una severa alteración en la sangre derivada de sus hábitos alimenticios. El hombre consumía hasta 2.7 kilos de remolacha cocida por semana e incluso bebía habitualmente el agua utilizada para su preparación.

El insólito caso clínico fue documentado y publicado por especialistas en la revista científica The Journal of Emergency Medicine.

El episodio ocurrió durante una cena, cuando el anciano comenzó a experimentar mareos y debilidad extrema hasta perder el conocimiento. Al llegar los servicios de emergencia, detectaron que el paciente presentaba una presión arterial peligrosamente baja y palidez extrema, por lo que fue trasladado de urgencia a un centro hospitalario.

En el hospital, los médicos le administraron oxígeno en altas concentraciones; sin embargo, su saturación se mantenía estancada en un 88 por ciento. Lo desconcertante para el equipo médico era que las pruebas de laboratorio indicaban que la sangre contenía suficiente oxígeno disuelto, pero este no llegaba a los tejidos.

Tras estudios profundos, los especialistas determinaron que el paciente sufría de metahemoglobinemia, un trastorno en el que la hemoglobina se transforma químicamente y pierde la capacidad de transportar oxígeno a los órganos. En el anciano, el 20.9% de su hemoglobina estaba alterada, cuando el valor normal se sitúa por debajo del 2%.

La combinación fatal: nitratos y medicamentos

Al indagar en los antecedentes del paciente, los médicos identificaron el detonante. La remolacha es una hortaliza naturalmente rica en nitratos. Al mismo tiempo, el jubilado consumía un fármaco con nitratos recetado para una afección cardíaca grave.

La hipótesis de los especialistas señala que la ingesta desmedida de remolacha —y el caldo concentrado de su cocción— sumada al medicamento, sobrecargó su organismo con nitratos, desencadenando la reacción sanguínea. Los médicos aclararon que se trata de un caso extraordinario por las cantidades ingeridas y que el consumo habitual de remolacha sigue siendo seguro para la salud.

Tratamiento exitoso

Una vez diagnosticada la causa, los médicos le administraron azul de metileno, fármaco utilizado como antídoto específico para revertir la metahemoglobinemia.

El tratamiento funcionó con rapidez: la saturación de oxígeno del paciente se elevó al 99%, recuperó el color de la piel y, tras ser estabilizado, fue dado de alta sin complicaciones posteriores.