Ciudad de México — La falta de higiene en las herramientas cotidianas de los animales de compañía puede convertirse en una amenaza silenciosa para su bienestar. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) emitió una advertencia sobre los riesgos a los que se exponen perros, gatos e incluso sus dueños cuando los comederos, bebederos y juguetes no se lavan con la frecuencia adecuada.
Ylenia Márquez Peña, académica de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, explicó que la humedad y los residuos orgánicos favorecen la aparición de biofilms: comunidades microbianas compuestas por bacterias, hongos y materia orgánica que se adhieren a las superficies.
"El biofilm se hace muy presente en los trastes de agua o comederos de nuestros animales de compañía si no los limpiamos frecuente o diariamente. Esta comunidad de microbios comienza a desarrollarse inmediatamente después de que los animales los usan, porque empieza la colonización de bacterias y hongos", señaló la especialista para UNAM Global.
Peligros para la salud animal y humana
El desarrollo de estas capas bacterianas —que pueden ser transparentes o de distintos colores, además de emitir malos olores— afecta directamente la salud de las mascotas, provocando mal aliento, infecciones bucales, problemas gastrointestinales y afecciones respiratorias.
Entre los microorganismos que conforman estas comunidades destacan:
Staphylococcus pseudintermedius: vinculada a infecciones cutáneas y de oídos.
Pseudomonas aeruginosa: causante de otitis y afecciones en la piel.
Escherichia coli: asociada a infecciones urinarias y cuadros de diarrea.
Además de su impacto en los animales, los biofilms están relacionados con diversas infecciones humanas que muestran una mayor resistencia a los antibióticos, desarrollándose no solo en recipientes de mascotas, sino en cualquier objeto con acumulación constante de humedad, como floreros o canceles de baño.
Recomendaciones de prevención
Para evitar la maduración de estas colonias bacterianas, la especialista de la UNAM recomienda seguir estas medidas de higiene:
Lavar comederos y bebederos a diario: Especialmente después de servir alimento húmedo. Se aconseja usar esponjas o cepillos de uso exclusivo para los utensilios de la mascota. Si se utiliza el fregadero de la cocina, este debe desinfectarse posteriormente.
Higienizar juguetes: Lavar con regularidad los accesorios de juego, prestando especial atención a los peluches.
Cuidados generales: Mantener desparasitaciones y vacunas al día, evitar que las mascotas husmeen excrementos en la calle y alejarlas de las superficies donde se preparan alimentos humanos.