Ciudad Juárez.- Diana Rosales encontró en uno de los centros comunitarios del Gobierno del Estado la oportunidad de complementar sus estudios de enfermería y acercarse a la práctica de una profesión que, aseguró, le ha permitido descubrir una nueva forma de ayudar a los demás.

Su interés nació a partir de una recomendación de su madre, quien conoció a una de las instructoras del lugar, por lo que, después de enterarse de los talleres disponibles, Diana comenzó a ir a las clases y ahora forma parte de los estudiantes que recibieron un reconocimiento por concluir su capacitación.

“Es algo muy bonito, puedes conocer gente desde su primer día de vida, y ayudar a las personas es algo muy gratificante”, compartió.

Como ella, otras 759 personas recibieron un reconocimiento durante la segunda graduación masiva de los centros comunitarios, donde concluyeron cursos y capacitaciones que van desde oficios y actividades productivas hasta la educación básica.

La ceremonia reunió a participantes de los 13 centros comunitarios que operan en la ciudad, quienes encontraron en estos espacios una alternativa para poder continuar sus estudios, aprender nuevas habilidades o adquirir conocimientos que puedan convertirse en una fuente de ingresos para sus familias.

Durante el evento, la subsecretaria de Desarrollo Humano y Bien Común, Austria Galindo, destacó que detrás de cada constancia existe una historia de esfuerzo, pues muchos de los participantes combinaron sus actividades laborales y familiares con el tiempo destinado a su preparación.

Actualmente, los centros comunitarios ofrecen alrededor de 150 talleres, cuyos módulos tienen una duración variable, aunque algunos pueden extenderse hasta ocho semanas. Entre las capacitaciones que se imparten se encuentran enfermería, refrigeración, inglés, costura, pastelería, repostería, chocolatería fina, además de cursos que permiten a adolescentes y adultos concluir su primaria o secundaria.

Galindo señaló que el objetivo es que estos espacios no se limiten a ofrecer capacitación, sino que se conviertan en puntos de desarrollo económico y organización comunitaria.

Además, hizo un llamado a los participantes a continuar preparándose, sin importar su edad o las circunstancias personales.

Y recordó que los centros comunitarios representan una puerta de entrada a otros servicios, pues algunas personas se acercan inicialmente por la necesidad de recibir alimentos, pero después encuentran la oportunidad de estudiar, aprender un oficio o desarrollar un proyecto propio.

Así, la graduación reconoció no solamente la conclusión de un curso, sino la decisión de cientos de juarenses de dedicar tiempo a su crecimiento personal y buscar nuevas oportunidades para ellos y sus familias.