Se ha detectado por primera vez la presencia del gusano barrenador del Nuevo Mundo en Arizona, a medida que los casos de este parásito mortal -que amenaza al hato ganadero estadounidense- se extienden hacia el oeste, alcanzando un tercer estado.

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) confirmó la infección a última hora del miércoles en un perro en el condado de Cochise, Arizona.

Según el Departamento de Agricultura de Arizona, un veterinario local examinó al animal a principios de esta semana y descubrió una herida "fuertemente infestada" de larvas, compatibles con las del gusano barrenador del Nuevo Mundo.

La propagación de esta mosca parásita, cuyas larvas se introducen en las heridas de los animales, se ha intensificado este mes, especialmente en Nuevo México. Desde que comenzó el brote, se han registrado un total de 71 casos en Estados Unidos, según el USDA. Actualmente, 18 casos permanecen activos, 10 de ellos en Nuevo México.

Esto convierte a octubre en el segundo mes con mayor número de casos desde que la plaga se detectó por primera vez en Estados Unidos en junio. La mayoría de los casos iniciales se limitaron a Texas, donde las autoridades gubernamentales y los ganaderos colaboraron rápidamente para establecer cuarentenas en las zonas afectadas. Dado que la mosca no se desplaza grandes distancias por sí misma, su propagación suele verse facilitada por el movimiento de los animales.

La propagación entre la fauna silvestre preocupa a los ganaderos, ya que estos animales transitan por los mismos terrenos que el ganado doméstico; de hecho, la semana pasada se detectó una infección en un uapití (ciervo canadiense) salvaje. El caso en Texas fue descubierto por un cazador, ya que la temporada de caza propicia un mayor contacto con la fauna silvestre, la cual resulta más difícil de monitorear.

Por otro lado, el movimiento de ganado ha aumentado, ya que el USDA ha reabierto los puntos de entrada en Arizona y Nuevo México para las importaciones de ganado procedente de México.

Dichas importaciones habían permanecido prácticamente suspendidas desde finales de 2024 para evitar la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo desde México, hasta que el USDA inició una reapertura gradual de los puntos de entrada a finales de agosto.

Según datos del USDA hasta el 16 de octubre, más de 30 mil cabezas de ganado han ingresado a Estados Unidos a través de un punto de entrada en Douglas, Arizona. Otros 9 mil animales han cruzado por un punto de entrada habilitado más recientemente en Santa Teresa, Nuevo México.

El USDA cuenta con protocolos de inspección y ha estado liberando moscas macho estériles en las zonas afectadas para frenar la reproducción de la plaga; un método que, durante los últimos meses, había resultado bastante eficaz. Sin embargo, la liberación selectiva de moscas estériles depende, en parte, de que la propagación del gusano barrenador sea relativamente lenta.

Una instalación de mayor envergadura en Texas, destinada a la producción de moscas estériles y fundamental para erradicar la plaga, no tiene previsto comenzar a operar hasta el próximo año.

Estados Unidos y una coalición de países sudamericanos habían logrado erradicar anteriormente el gusano barrenador, desplazando esta plaga hacia el sur de Panamá. Sin embargo, tras la pandemia, la mosca comenzó a propagarse de nuevo hacia el norte, llegando a México a finales de 2024. Actualmente, todavía hay más de 2 mil casos activos en el país.