En una ciudad de un millón seiscientos cincuenta mil habitantes en la que el 75 por ciento es derechohabiente de la institución más importante del país ¿pensaría usted que se tienen problemas de salud?

Estamos hablando de Juárez y, por supuesto, con estas cifras pensaríamos que los juarenses vivimos en un mundo ideal en el que la salud no se encuentra entre los problemas a sortear en la cotidianidad… ¡qué escenario tan alejado de la realidad!

Una aproximación a la situación que prevalece nos la ofrece el Plan Estratégico de Juárez; de acuerdo con información plasmada en el documento Así Estamos Juárez 2026, cuando los ciudadanos califican los servicios médicos que reciben en general le otorgan un 7.5 en promedio. Ahora bien, al desagregar la información resulta que este promedio se alcanza porque los servicios médicos privados y Medi Chihuahua con sus altas calificaciones ayudan a que la cuestión o parezca tan crítica ya que la primera, es decir, los servicios privados de salud tienen una calificación de 8.7, razonables precisamente por el tipo de atención que ofrecen, mientras que el que ofrece el gobierno de Chihuahua, Medi Chihuahua, no se queda atrás, pues su calificación fue de 8.6, en otras palabras: los ciudadanos lo colocan a nivel de servicios de salud de paga.

Al Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS, los juarenses lo reprueban: le dan una calificación de 6.9 y esta baja calificación mucho tiene que ver con la tan mencionada falta de disponibilidad de medicamentos, rubro que específicamente bajó su ya mala calificación de 6.7 que obtuvo en 2024, a 5.9 en 2025. Obvio, muy por debajo de la disponibilidad de medicamentos cuando las personas pagan por ellas. El tiempo de espera para recibir una cita con médicos especialistas que, dicho sea de paso, actualmente se programan hasta el 2027, es otro factor importante por el que la IMSS es mal evaluado… hay que decirlo de manera seria: se corre el riesgo de que el enfermo no llegue vivo a ella. Cabe mencionar que la calificación que recibieron en todos los rubros es menor que la registrada en año anterior por lo que se puede asumir que no solo no hay mejoría, como se promete, sino que el servicio va en detrimento.

La percepción de los ciudadanos en cuanto a las instalaciones se mantuvo más o menos igual en los últimos años: 7.4 en 2024 y 7.3 en 2025, es decir, tenemos instalaciones “malitas”. La atención, es decir, el trato que reciben del personal se ha visto algo de mejoría, aunque aún tiene bastante “área de oportunidad”: 7.4 en 2024 y 7.8 en 2025. En cuanto a cercanía de los hospitales estamos en las misma; aunque los hospitales no se han movido de lugar la calificación para 2025 es más baja que para el año anterior: 7.5 y 7.3 respectivamente. Pero no se diga lo que se piensa respecto al tiempo de atención pues en este rubro se obtuvo 6.4, una muy baja calificación. Todos estos datos corresponden al IMSS, ya que por su parte el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, ISSSTE, obtuvo una evaluación de 7.9 que se pudiera considerar medianamente regular o buena.

¿Pero qué pasa con lo que se escucha de boca en boca?

En las noticias que en las últimas semanas en los consultorios del IMSS se ha dado la instrucción de solo recetar lo que se encuentra disponible en la farmacia. Sin poder verificar con certeza que esta disposición se aplica, lo que sí se puede decir es que los derechohabientes afirman que el paracetamol es el medicamento que se indica para todo mal. ¿Será?

También hay historias verdaderas que estremecen. Esta es una de ellas: una mujer de edad avanzada fue mordida por un perro callejero, de esos “pobres animalitos” que pululan por las calles que son tan defendidos por “humanidad”, cuando por humanidad deberíamos ver primero por la salud e integridad de las personas. La mujer, con la herida abierta, recorrió varios hospitales solicitando que le fuera aplicada la vacuna contra la rabia… de uno la mandaban a otro… nunca la obtuvo. Un caso simple. ¿sabe usted de un caso en el que una persona que no debería morir haya muerto por omisiones o negligencia del IMSS? Yo sí. Debo decir que también he visto sanar, sin embargo, por omisiones no debería morir nadie.

Dicen que los mismos empleados se roban las medicinas y que por ello no hay disponibilidad, pero… ¿y la falta de camas? ¿las citas médicas que tardan meses? ¿los enfermos en los pasillos? ¿las cirugías que se posponen?

Los patrones del sector privado se pronuncian para que los servicios de salud que reciben sus empleados mejoren: ambos pagan puntualmente sus cuotas. Si a ellos no se les perdonan, tres de cada cuatro juarenses no deberían sufrir penurias por cuestiones de salud.