Bajo montones de tierra, el desierto juarense resguarda en la fosa común más de 3 mil cadáveres o restos de personas que fueron inhumadas sin haber sido identificadas o reclamadas por sus familiares, por lo que este Día de Muertos el sacerdote Armando Benavides, administrador diocesano de Ciudad Juárez, acudirá a orar por ellos.

Después de la misa que celebrará a las 9:00 de la mañana en el panteón municipal San Rafael, el próximo lunes 2 de noviembre, el sacerdote visitará una de las secciones de la fosa común de Ciudad Juárez para orar y bendecir las tumbas que cada año permanecen alejadas de las celebraciones, los recuerdos, la música y las flores de quienes acuden a visitar a sus seres queridos.

“Dentro de la fe para nosotros los cristianos, además de las obras de misericordia materiales como dar de comer al hambriento, techo al que no tiene donde vivir, todas las obras materiales; están las obras de misericordia espirituales y una de ellas es rezar por nuestros difuntos”, destacó el sacerdote Juan Carlos López, vocero de la Diócesis de Ciudad Juárez.

Por ello, el religioso pidió a la comunidad orar también por quienes murieron en situaciones trágicas, de violencia, de soledad, de calle y también por las personas desaparecidas y migrantes “que venían de tierras lejanas y encontraron la muerte aquí”.

“Obviamente pues siempre se nos vienen a la mente en primer lugar nuestros seres queridos, los que nos son más cercanos, nuestras amistades o nuestros conocidos, pero está este gran número de hombres y mujeres que no sabemos las circunstancias en que fallecieron; no sabemos si están solos”, comentó.

El sacerdote recordó que el sentido de la fiesta de los fieles difuntos es precisamente rezar por todos los difuntos, por aquellos que necesitan de la oración para alcanzar la vida eterna, en continuación a la celebración previa que es la de “todos los santos”, el primero de noviembre.

“El primero damos gracias a Dios por los que estamos seguros que han alcanzado ya el cielo por la santidad y el 2 de noviembre, que es fieles difuntos, rezamos por todos aquellos que aún están purgando en espera de alcanzar la vida eterna. Entonces, realmente es el sentido, orar no solo nuestros familiares y por todos los que han muerto en situaciones trágicas, en situaciones de violencia, de soledad, de calle también, porque los migrantes que venían de tierras lejanas y encontraron la muerte aquí, que algunos de ellos ni sabemos quiénes son, que sus familiares incluso pues están en espera del contacto, entonces pues rezar por todos ellos se vuelve fundamental”, destacó.

Este año, después de la misa a los fieles difuntos que celebrará a partir de las 9:00 de la mañana en el panteón municipal San Rafael, el administrador diocesano será acompañado hasta la fosa común por el presidente municipal, Héctor Rafael Ortiz Orpinel, quien colocará una ofrenda floral. (Hérika Martínez Prado)