“Tu mamá está de vacaciones en Grecia”, le dijeron los militantes. “Tu mamá no sabe lo que te pasó y no quiere saber nada más”.
Fueron tan persuasivos que cuando las fuerzas de seguridad de Israel derribaron este sábado la puerta del apartamento en donde estaba cautivo Kozlov, al principio no sabía si habían ido a matarlo o a rescatarlo, dijeron sus padres en una entrevista que concedieron esta semana en la que revelaron todo su sufrimiento.
La versión de los ocho meses que pasó Kozlov en cautiverio surgió cuando un médico de Israel reportó que aunque él y otras tres personas fueron rescatados de Hamas se encontraban en una buena condición a primera vista, los exámenes mostraron que todos estaban desnutridos.
Y todos, según dijo el Dr. Itai Pessach, jefe del equipo médico que atiende a los rehenes en el Centro Médico Sheba, sufrieron maltratos en varios grados de frecuencia e intensidad.
“Fueron abusados, castigados y torturados física y psicológicamente de muchas maneras”, dijo.
El Dr. Pessach señaló que los rehenes que él examinó bajaron de peso y luego lo recuperaron y sus músculos estaban “extremadamente desgastados”.
Que es la mezcla de una mala nutrición, confinamiento, falta de la luz del sol y estrés que sufrieron y que podrían tener implicaciones a largo plazo para su salud, agregó.
Hamas dijo que trató bien a los rehenes comparado con el trato que le ha dado Israel a los prisioneros palestinos, una afirmación que oficiales israelíes niegan.
El Centro Médico Sheba, que se encuentra en las afueras de Tel Aviv, ha sido la primera parada para docenas de cautivos que fueron tomados como rehenes por Hamas durante el ataque contra Israel el 7 de octubre.
De las 251 personas secuestradas, siete fueron rescatados.
Más de 100 fueron liberados en noviembre a cambio de palestinos que eran prisioneros de Israel.
Por lo menos una tercera parte de los 120 cautivos que sigue en Gaza ya no están vivos, han dicho autoridades de Israel.