El veredicto en el juicio estatal concluyó un caso que generó el temor de una violencia con móviles políticos en un país dividido y reflejó algunas de las corrientes más oscuras en la política del país.
Años antes del ataque, DePape estuvo sumergido en teorías de conspiración en línea como el Pizzagate y QAnon y la virulenta retórica que figuras de derecha han utilizado durante años en contra de sus contrincantes, incluyendo a la Sra. Pelosi.
A la condena de un jurado estatal en una corte de San Francisco le siguieron a condenas contra DePape en una corte federal durante el año pasado, que dieron como resultado una sentencia de 30 años.
Este viernes, fue encontrado culpable de robo domiciliario en primer grado, retener contra su voluntad a un adulto mayor, amenazar a la familia de un funcionario público, secuestrar a cambio de una recompensa, lo cual dio como resultado un daño corporal y por disuadir a un testigo a través de la fuerza o amenaza.
DePape, quien tiene 44 años, enfrenta actualmente una sentencia de por vida sin derecho a libertad condicional en una prisión estatal, que será completada después que purgue su término en una cárcel federal.
Durante el curso de los dos juicios, él y sus abogados nunca disputaron la evidencia en su contra.
En interrogatorios con la policía poco después del incidente ocurrido en octubre del 2022, admitió que entró en la casa de la Sra. Pelosi y atacó a su esposo, Paul Pelosi.
Hizo lo mismo en una entrevista desde la cárcel con una televisora local y desde el estrado de los testigos en su juicio federal.
Su abogado del caso estatal, Adam Lipson de la Oficina de Defensores Públicos de San Francisco, le dijo al jurado en su argumento final de este martes que el jurado debía encontrar culpable a DePape sólo de algunos de los cargos.
Rechazó que DePape fuera culpable de secuestrar al Sr. Pelosi porque no ató a la víctima ni trató de obtener una recompensa.