Chihuahua.- La parálisis de Bell, establecida como diagnóstico médico del alcalde con licencia de Chihuahua y virtual candidato a gobernador por el PAN, Marco Bonilla Mendoza, fue ocasionada por una infección viral en el oído que afectó el nervio facial.

De acuerdo con datos del expediente clínico, la evolución de la enfermedad fue de una gripe común, contraída alrededor de tres semanas antes, dejada sin atención médica, únicamente con la toma de bebidas calientes de venta sin receta, a una otitis tampoco tratada, mas que con antiinflamatorios autorrecetados.

Ello derivó en una parálisis facial parcial por la que acudió de emergencia al médico la semana pasada, para ser sometido a una tomografía y otros estudios que descartaron alteraciones cerebrales u otros padecimientos, y valoraron la afección en un nivel dos, en una escala que va del uno al seis, de la menor a la mayor gravedad.

El resultado de la tomografía aparece en el expediente clínico sin indicios de daño o alteraciones cerebrales, además de que el paciente es considerado en buena condición física debido a la práctica deportiva habitual; además, no tiene padecimientos crónico-degenerativos, como hipertensión arterial o diabetes, que pueden agravar las enfermedades o complicar el proceso de recuperación.

Por ello, las indicaciones médicas para Bonilla Mendoza contemplan terapias diarias de rehabilitación para el nervio que controla el movimiento de los músculos de la cara, junto con medicamentos especializados para el padecimiento.

Según la valoración, en la escala de gravedad de la parálisis de Bell, el nivel seis es el más severo y el uno es el más leve, por lo que la condición de Bonilla Mendoza es considerada moderada y de tratamiento con expectativas de éxito en entre las cuatro y las seis semanas.

Según el sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, el nervio se denomina facial o séptimo par craneal y, al verse afectado, impide el control de los músculos de la cara.

“La parálisis de Bell afecta más comúnmente a personas de entre 15 y 45 años, pero puede presentarse a cualquier edad. También puede afectar a niños menores de 10 años. Afecta de igual manera a hombres y mujeres.

Se piensa que la parálisis de Bell se debe a la hinchazón (inflamación) del nervio facial en el área donde atraviesa los huesos del cráneo. Este nervio controla el movimiento de los músculos de la cara. La causa a menudo no es clara”, señala el sitio.

Detalla que puede presentarse un resfriado poco antes del comienzo de los síntomas de la parálisis de Bell y los síntomas con mayor frecuencia empiezan de manera repentina, pero puede tomar de dos a tres días para que se desarrollen por completo.

“No son más graves después de ese tiempo. Los síntomas casi siempre se presentan sólo de un lado de la cara. Estos pueden ir de leves a graves. Muchas personas sienten molestia por detrás del oído antes de que se note la debilidad. La cara se sentirá estirada o jalada hacia un lado y puede lucir diferente”, señala.

Según la página, es recomendable hacer exámenes de sangre para buscar problemas médicos; electromiografía para revisar la salud de los músculos faciales y nervios que controlan los músculos; wprueba de la conducción nerviosa para revisar la rapidez con la que los impulsos eléctricos viajan a través de un nervio; tomografía computarizada de la cabeza y otros recursos de diagnóstico,

“Con frecuencia, no es necesario ningún tratamiento. Los síntomas a menudo empiezan a mejorar inmediatamente. Sin embargo, pueden pasar semanas o incluso meses para que los músculos se fortalezcan”, detalla el organismo de salud.

En el caso de Bonilla, el expediente asienta que en los últimos días ya tiene reacciones musculares en la ceja, en la boca y en el cuello, por lo que el pronóstico establece una recuperación en las siguientes semanas.